Dentro del Kremlin: La historia y los tesoros de la fortaleza de Rusia
Cuando escuchamos la palabra "Kremlin", a menudo pensamos en el gobierno ruso, en la Guerra Fría o simplemente en un edificio misterioso. Pero la realidad es que el Kremlin de Moscú no es un solo edificio, sino una inmensa fortaleza en el corazón de la capital, un complejo que alberga siglos de historia, arte, religión y poder político.
Para cualquier visitante de Moscú, entrar por las imponentes murallas de ladrillo rojo del Kremlin es retroceder en el tiempo. En esta guía, exploraremos qué es exactamente el Kremlin y qué tesoros esconde en su interior.
¿Qué significa "Kremlin"?
La palabra rusa *kreml
- simplemente significa "fortaleza" o "ciudadela" dentro de una ciudad. Muchas ciudades antiguas de Rusia (como Kazán, Nizhni Nóvgorod o Suzdal) tienen su propio kremlin. Sin embargo, el de Moscú es tan inmenso e históricamente significativo que se ha convertido en *El* Kremlin.
Situado en la colina Borovitsky, a orillas del río Moscova y adyacente a la Plaza Roja, el sitio ha estado habitado continuamente desde el siglo II a.C. La primera estructura defensiva de madera se construyó en 1156. Las icónicas murallas de ladrillo rojo y las torres que vemos hoy fueron construidas a finales del siglo XV por maestros arquitectos italianos, invitados por el zar Iván III (Iván el Grande).
Qué ver dentro del Kremlin
El complejo del Kremlin es enorme (ocupa casi 28 hectáreas) y está dividido en zonas gubernamentales (restringidas) y zonas turísticas. Estas son las joyas arquitectónicas e históricas que no te puedes perder:
1. La Plaza de las Catedrales
Este es el corazón espiritual de Rusia. A diferencia de las fortalezas occidentales que se centran en castillos militares, el centro del Kremlin es una deslumbrante colección de iglesias de cúpulas doradas.
- Catedral de la Dormición (Uspensky): Fue la iglesia más importante de la Rusia zarista. Aquí se coronaba a todos los zares, desde Iván el Terrible hasta Nicolás II. Su interior está completamente cubierto de frescos impresionantes.
- Catedral de la Anunciación: Era la capilla privada de los zares moscovitas, destacada por su hermoso iconostasio, que contiene obras del legendario pintor Andréi Rubliov.
- Catedral del Arcángel San Miguel: Sirve como la necrópolis (cementerio) de los primeros gobernantes rusos, antes de que Pedro el Grande trasladara la capital a San Petersburgo. Aquí descansan los restos de Iván el Terrible.
2. El Campanario de Iván el Grande
Con sus 81 metros de altura, esta estructura de un blanco inmaculado coronada por una cúpula dorada fue el edificio más alto de Moscú durante más de 400 años. Una ley prohibía construir cualquier cosa más alta que él en la ciudad. Hoy en día, ofrece una de las mejores (y más exclusivas) vistas panorámicas del centro de Moscú.
3. El Rey de las Campanas y el Cañón del Zar
Estos dos monumentos son ejemplos de la obsesión imperial por la grandeza.
- El Cañón del Zar (Tsar Pushka): Fundido en 1586, es uno de los cañones más grandes jamás construidos, pero, curiosamente, nunca se ha disparado en una guerra real.
- La Campana del Zar (Tsar Kolokol): Es la campana más grande del mundo, con un peso de 202 toneladas. Al igual que el cañón, nunca ha sonado; durante un incendio en el siglo XVIII, se le echó agua fría mientras estaba caliente y un enorme trozo de 11 toneladas se desprendió.
4. La Armería del Kremlin (Oruzheynaya Palata)
Probablemente el museo más fascinante de toda Rusia. La Armería no solo guarda armas, sino que es el tesoro imperial. Aquí podrás ver:
- Los famosos Huevos Fabergé originales, creados para las zarinas.
- Impresionantes carruajes imperiales chapados en oro.
- El Gorro de Monómaco, la corona enjoyada utilizada por los grandes príncipes y zares.
- Vestidos de coronación tachonados de perlas y diamantes, y tronos de plata y marfil.
5. El Gran Palacio del Kremlin
Es la residencia oficial del Presidente de Rusia, aunque rara vez reside allí. Este inmenso edificio del siglo XIX, con su fachada amarilla y blanca, domina la vista desde el río. Generalmente está cerrado a los turistas comunes (solo se admiten visitas guiadas especiales y muy costosas), ya que se utiliza para recepciones diplomáticas y eventos de estado.
Consejos para tu Visita
- Compra las entradas con antelación: El Kremlin es la atracción número uno de Moscú. Las colas para comprar billetes (especialmente para la Armería, que tiene horarios fijos) pueden durar horas. Compra tus entradas online en el sitio web oficial.
- Puntos de control de seguridad: Al ser un edificio gubernamental activo, pasarás por detectores de metales. Llega al menos 30 minutos antes de la hora de tu entrada.
- Vístete con respeto: Al igual que en muchos lugares religiosos en Rusia, no se permite entrar a las catedrales del Kremlin con pantalones cortos muy por encima de la rodilla o camisetas de tirantes. Las mujeres no están estrictamente obligadas a cubrirse la cabeza en estas catedrales-museo, pero es una muestra de respeto llevar un pañuelo.
El Kremlin es un lugar donde el peso de la historia se siente en cada adoquín. Una visita completa (incluyendo la Armería y las catedrales) te llevará al menos medio día, pero es, sin duda, la experiencia cultural más rica que puedes tener en Moscú.