Pisar los adoquines de la Plaza Roja de Moscú («Krasnaya Ploshchad») es experimentar uno de esos momentos mágicos que marcan a fuego la memoria de cualquier viajero. Escenario de coronaciones imperiales, ejecuciones medievales, desfiles militares soviéticos con misiles intercontinentales y celebraciones masivas, este espacio rectangular de 330 metros de largo por 70 de ancho condensa el alma de la civilización rusa.

En esta guía actualizada para 2026 repasamos cada uno de los monumentos, museos y joyas arquitectónicas que enmarcan la plaza más famosa de Europa del Este, con horarios, consejos de fotografía y recomendaciones para tu visita.

1. ¿Por Qué se Llama «Plaza Roja»? El Mito del Comunismo

Una creencia muy extendida entre los turistas occidentales es asumir que el nombre de «Plaza Roja» se debe al régimen comunista soviético o al color de las murallas de ladrillo del Kremlin. Nada más lejos de la realidad.

El nombre data del siglo XVII: en el ruso antiguo, el adjetivo «krasnaya» significaba simultáneamente «bella» o «hermosa», además de «roja». Por tanto, el nombre original era literalmente «La Plaza Hermosa». Con el paso de los siglos, la evolución del idioma ruso reservó la palabra para el color escarlata, fijando definitivamente la denominación universal que hoy conocemos.

2. Los 7 Monumentos Imprescindibles de la Plaza Roja

1. Catedral de San Basilio (Pokrovsky Sobor)

Situada en el extremo sur de la plaza, recortando su silueta inconfundible contra el cielo moscovita. Fue erigida entre 1555 y 1561 por orden del zar Iván IV «el Terrible» para celebrar la victoria sobre el kanato tártaro de Kazán. La leyenda cuenta que el zar ordenó cegar a los arquitectos Póstnik Yákovlev y Barma para que jamás pudieran construir una obra de semejante belleza en otro lugar (aunque investigaciones históricas modernas han desmentido este mito).

Lo que parece un solo edificio es en realidad un conjunto de ocho capillas independientes agrupadas en torno a una novena iglesia central, unidas por galerías laberínticas repletas de frescos florales y antiquísimos iconos ortodoxos.

2. Las Galerías Comerciales GUM

Flanqueando todo el lateral este de la plaza, este gigantesco edificio decimonónico de fachada pseudorrusa y arcadas neorrenacentistas es uno de los grandes almacenes más bellos y lujosos del planeta. Construido por Aleksandr Pomerántsev con techos de cristal translúcido diseñados por Vladímir Shújov, el GUM cuenta con tres paseos paralelos de tres plantas conectados por puentes ornamentales.

Imprescindible: No te vayas sin probar su afamado helado artesanal de vainilla o crema brûlée en cucurucho de galleta, o visitar en la tercera planta la histórica cafetería de estilo soviético Stolovaya Nº 57 para almorzar platos rusos tradicionales a precios muy asequibles.

3. Mausoleo de Lenin

En el centro del muro del Kremlin descansa la austera pirámide escalonada de granito rojo y labradorita negra diseñada por Alekséi Shchúsev en 1930. En su cámara funeraria climatizada se conserva, embalsamado desde enero de 1924, el cuerpo del líder de la Revolución Bolchevique, Vladímir Ilich Lenin.

  • Horario: Martes, miércoles, jueves y sábados de 10:00 a 13:00 h. Cerrado domingos, lunes, viernes y festivos oficiales.
  • Entrada: Gratuita (no compres entradas a supuestos guías en la cola).
  • Normas: Se accede en riguroso silencio, sin manos en los bolsillos, sin sombreros y sin teléfonos móviles a la vista.

4. Museo Histórico Estatal (GIM)

El imponente palacio de ladrillo carmesí neorruso que cierra la plaza por el flanco norte. Sus dos torres almenadas recuerdan a un castillo de cuento de hadas. En su interior alberga más de 4,5 millones de objetos históricos que recorren la prehistoria de Eurasia, las reliquias de los príncipes de la Rus de Kiev, los tesoros de la dinastía Románov y objetos personales de Pedro el Grande.

5. Catedral de Nuestra Señora de Kazán

Ubicada en la esquina noroeste, esta preciosa iglesia de tonos rosa y blanco con techos en forma de kokoshnik es un testimonio de la resistencia cultural rusa. Construida en el siglo XVII para conmemorar la expulsión de los invasores polaco-lituanos, fue completamente dinamitada por el régimen soviético en 1936. En 1993 fue fielmente reconstruida piedra a piedra convirtiéndose en la primera iglesia restaurada tras la caída de la URSS.

6. La Torre Spasskaya y el Reloj del Kremlin

La torre principal del Kremlin que da a la Plaza Roja. Su célebre carillón mecánico (el reloj del Kremlin) tiene esferas de 6 metros de diámetro y marca los cuartos de hora con un timbre solemne. A través de su portal ceremonial solo acceden las comitivas presidenciales y es la imagen con la que toda Rusia despide el año nuevo cada 31 de diciembre al compás de las doce campanadas.

7. El Monumento a Minin y Pozharski y el Lobnoye Mesto

Frente a la Catedral de San Basilio se alza la estatua de bronce del comerciante Kuzmá Minin y el príncipe Dmitri Pozharski, quienes encabezaron el ejército popular de voluntarios que liberó a Moscú en 1612. Muy cerca se encuentra el Lobnoye Mesto, una plataforma circular de piedra caliza blanca desde donde se leían los decretos imperiales de los zares y se bendecían las ceremonias religiosas públicas.

3. La Plaza Roja de Noche: La Iluminación Más Bella del Mundo

Si la Plaza Roja impresiona a la luz del día, su visión tras la puesta de sol resulta sublime. Cada noche, decenas de miles de bombillas LED iluminan los arcos y molduras de las Galerías GUM convirtiendo el edificio en un colosal tapiz de luz dorada, mientras los focos realzan los rojos intensos de las torres del Kremlin y los colores pastel de San Basilio. Es el momento predilecto de fotógrafos y parejas para pasear tranquilamente.